famosas prostitutas sexo feminista

En la década de se comienza a explotar la homosexualidad como tema complementario en las series de televisión. La normalización de la pornografía contribuyó a la institución de erotismo en los medios masivos y a la popularidad de establecimientos como sex shops , denotando principalmente una cultura acostumbrada a la sexualidad humana.

A partir de la década de comienza la etapa de la normalización de la pornografía, suceso que precedió a la cinematografía lasciva del sexploitation de esa misma década. La pornografía en video tuvo gran popularidad en la década de , éxito que se asimila principalmente en la difusión masiva de la película Deep Throat como una guía completamente sexual para parejas heterosexuales que deseaban intentar el sexo oral.

En los primeros años de la década de , las revistas Playboy , Penthouse y Hustler registraron ventas masivas debido a su contenido y a su normalización. En la era victoriana el cuidado infantil era completamente atribuido a la entidad materna como una actividad adicional a las labores domésticas. En el reinado de Victoria I surge un tipo de pensamiento colectivo que colocaba a los neonatos como parte de un culto que propició el comercio de la juguetería y la venta de accesorios diseñados para bebés entre los años hasta la actualidad.

Las familias de estratos socio-económicos altos se permitían invertir grandes cantidades de dinero en accesorios diseñados para bebés y distintas decoraciones que ambientaban el entorno del infante.

En los estratos socio-económicos medios la crianza infantil era tradicional y completamente apegada a la cesión de conocimientos de generaciones anteriores que plasmaban el orden y la disciplina en las partes de las rutinas para la crianza infantil. La crianza infantil es naturalmente materna debido a la predeterminación evolutiva de la maduración corporal prolongada que se rastrea en la bipedación del homo habilis.

Este modelo es ampliamente reconocido en los métodos de crianza infantil postulados por Truby King. Este modelo de crianza infantil, contrario a otros modelos anteriores, postuló la posibilidad de la relación emocional con ambas identidad parentales, no solo la materna. Esta posibilidad de convivencia familiar planteada por Spock resultó en familias emocionalmente cercanas a sus hijos en donde ambos padres procuraban las necesidades de los infantes.

Debido a la magnificación militar en el siglo XX durante la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, muchos hombres eran enlistados en el ejército de combate, resultando en una reducción poblacional de las familias nucleares formadas por ambas identidades parentales.

Este estado de viudez propició la crianza infantil a cargo de mujeres después de la Segunda Guerra Mundial. Con la dispersión ideológica de la sexualidad libre, el divorcio y la modificación tradicional de la familia, la monoparentalidad se vuelve regular en la sociedad, no sólo por eventos bélicos, sino también por decisiones personales de la madre. Este modelo familiar resultó altamente productivo debido a la proliferación del feminismo laboral que permitió el autónomo sustento de las "madres solteras" en la década de y años posteriores.

La monoparentalidad femenina también resultó en la sustentabilidad de estancias infantiles en la década de Con el establecimiento popular de la fecundación in vitro y la reproducción asistida en la década de , surge la idea general de la homoparentalidad. La planificación familiar refiere al conjunto de servicios que se disponen a los individuos para planear anticipar o retener la concepción natal de otro individuo.

Algunos de estos servicios de control natal incluyen la educación sexual, el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual , la consulta pre-parto, la retención de la natalidad , la esterilización reproductiva y el manejo de la infertilidad.

La reproducción asistida es un concepto moderno que refiere a los procesos de concepción reproductiva en respuesta a la infertilidad, como una forma de reproducción alternativa. Suele utilizarse en caso de infertilidad, incapacidad gestacional u homoparentalidad , aunque pueden existir otros motivos. La reproducción asistida entiende una variedad de procesos como la inseminación artificial , el proceso de fecundación in vitro y la maternidad subrogada para la concepción biológica de un individuo.

De Wikipedia, la enciclopedia libre. Para otros usos de este término, véase La revolución sexual. Feminismo , Primera ola del feminismo y Emancipación de la mujer. Modernismo arte , Vanguardismo y Posmodernidad.

Historia de la literatura moderna , Literatura del siglo XX , Modernismo anglosajón y Generación beat. Pulp literatura , Historieta erótica y Ficción de explotación. Pornografía Historia , Pin-up , Nazi chic y Beefcake. Cultura clóset y Camp. Método anticonceptivo e Historia de la anticoncepción.

Segunda ola del feminismo. Tercera ola del feminismo. Erótica y Ficción de explotación. Familia monoparental y Homoparentalidad. Planificación familiar , Reproducción asistida , Embarazo no deseado y Adopción. Understanding Violence Against Women en inglés. A Medieval Source Documents Reader en inglés. The Book of the Penis en inglés. Greek Homosexuality en inglés.

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Where dead voices gather en inglés. Little, Brown and Co. British Pantomime Performance en inglés. Heavy Words Lightly Thrown: The Reason Behind the Rhyme en inglés. And Other Essays en inglés. Style and Homosexuality en inglés. University of Massachusetts Press. The Cabaret en inglés. The Scene of Harlem Cabaret: Race, Sexuality, Performance en inglés.

University of Chicago Press. Prostitution and Victorian Society: Women, Class, and the State en inglés. Univ of North Carolina Press. Consultado el 4 de abril de Women's Rights And the French Revolution: A Biography of Olympe De Gouges en inglés. Vindicación de los derechos de la mujer. Transatlantic Antislavery and Women's Rights. The Birth of American Feminism: The Seneca Falls Woman's Convention of en inglés. Random House Digital, Inc. Freud and the Question of Pseudoscience en inglés.

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An Odyssey ; episodio s and Onwards: Innovation in Popular Culture. Historia de la literatura gay. Bowling, Beatniks, and Bell-bottoms: Out in the Open en inglés. Pulps, Paperbacks, and the Prejudice of Form en inglés. Identity Politics of the Captivity Narrative After en inglés. From Pulp Western To Film en inglés. Science Fiction en inglés.

A History of Exploitation Films, en inglés. America's Forgotten Comic Strips en inglés. The Weird Tale en inglés. Feminism, Sexuality, Popular Culture en inglés. Perverted Passions from the Golden Age of the Paperback en inglés. Sin in Soft Focus: Pre-Code Hollywood en inglés. What Could Go Wrong?

Morality Codes, Catholics, and the Movies en inglés. The Horror Film en inglés. The Men with the Pink Triangle: Thanks for the Memories: The Rosen Publishing Group. El éxito de la penicilina contra el avance letal de la sífilis provocó la liberación sexual en la década de Gay, Straight, and the Reason Why: The Science of Sexual Orientation: The Science of Sexual Orientation en inglés. Las prostitutas lo afirman: También se nos acusa a las abolicionistas de no escuchar a las prostitutas, de enmudecerlas, de infantilizarlas.

Sin embargo, sacamos conclusiones de sus propios testimonios, de los datos que la realidad arroja. Y esto no lo decimos solo las que pedimos la erradicación de la prostitución: Es sororidad y no paternalismo lo que practica el abolicionismo; es reconocerlas como iguales, y como iguales que son, clamamos por su libertad. Y luchamos conscientes de que somos compañeras de la misma lucha; la lucha contra la opresión del patriarcado.

Lucho y lucharé por la abolición de la prostitución. El patriarcado y el capitalismo reproducen esta brutal forma de violencia contra las mujeres; el primero conceptualiza a las mujeres como un objeto hecho por y para la satisfacción del hombre. El capitalismo dice que todo objeto y persona es susceptible de ser comprado y explotado a fin de obtener beneficio. Porque soy feminista, quiero que las mujeres disfruten de su sexualidad libre, recíproca, sin coacción; que nadie las compre ni las venda para dar gusto a un macho.

Porque soy anticapitalista creo que no todo se compra ni se vende; que las personas somos fines y no medios a los que sacar un beneficio, instrumentos con los que hacer caja. Como empleada administrativa me sentí super explotada, muy mal paga. A los 21 años me costaba mucho conseguir empleo o los sueldos eran muy bajos, siempre en negro. Soy de General Rodríguez y nunca podía alquilar en Capital, me costaba mucho estudiar y trabajar a la vez.

Viajaba muchísimo y mal. Tampoco tenía la posibilidad de que mis padres me paguen un departamento, como le ocurría a algunas compañeras. Busqué otra salida para mi vida y el trabajo sexual no era algo que veía de mala manera sino todo lo contrario. Las abolicionistas dicen que hay un abuso de poder del cliente hacia nosotras.

No nos gusta que nos pongan en ese lugar de mujeres tontas, que no sabemos decidir qué precio ponerle a nuestra sexualidad y que el hombre viene y hace lo que quiere. Los límites los ponemos nosotras.

Obviamente hay situaciones de violencia que como movimiento de trabajadoras sexuales estamos reflejando todo el tiempo. Pero a la inversa de lo que el abolicionismo plantea sobre la prostitución como violencia hacia nuestros cuerpos, para nosotras la violencia que sufrimos viene de parte del Estado.

Para el abolicionismo, toda transacción de dinero por sexo es violenta. Solo se puede vivir la prostitución como víctima. Entonces cuando aparecemos nosotras como trabajadoras sexuales que decidimos serlo y exigimos derechos, buscan invisibilizar nuestras voces.

Todas tienen que ser escuchadas. El Estado argentino entiende que todo es trata, desligitimando nuestros testimonios, creyendo que es producto de un discurso que nos dijo nuestro patrón que tenemos que decir para cuidar su negocio. Nos redujeron como mujeres no pensantes, que somos inducidas por terceros a decir lo que tenemos que decir.

Hoy por hoy no hay una diferencia entre trata, explotación laboral y trabajo sexual autónomo. Nadie pregunta si la trabajadora quiere estar ahí o no. Se nos pone a todas en la misma bolsa, y así no se puede ayudar a quienes no quieren hacerlo. Nosotras pedimos que caso por caso se vea resuelto. Que se le puedan dar oportunidades laborales reales a esas mujeres. Pero las complejidades que hay en esta actividad quedan simplificadas en abolir o penalizar al cliente.

Reconocemos que hay cierta desigualdad, no en la prostitución sino en el sistema en el que vivimos. Pero se sigue adjudicando todos los problemas sociales, culturales o económicos a la prostitución. Podríamos decir lo mismo de la empleada doméstica, una mujer pobre que limpia la casa de alguien rico, muchas veces en malas condiciones. Ahí se pidieron derechos laborales. Las pocas mujeres que toman servicio de trabajadores sexuales lo hacen con mucha culpa.

Eso reproduce los mandatos culturales que indican que cuando la mujer siente placer siempre tiene que sentir humillación. El sexo es algo que el hombre tiene ganado para su territorio y la mujer simplemente tiene que ceder y dar placer. El hombre parece estar obligado a reforzar su sexualidad: Esa visión moral de la sexualidad hace que mucha gente se reconozca como abolicionista apelando al "asco".

El asco no es un sentimiento legítimo para decir si un trabajo debe ser reconocido como tal o no. Claramente con algunas cosas se generan diferencias. Creo que hay que traer al feminismo las voces de las verdaderas protagonistas. Hay otras feministas que hablan de prostitución y nunca se comieron un día en cana, no saben lo que es el estigma de ser puta. Eso de decir 'esta no puede hablar pobrecita, entonces yo hablo por ellas', es una actitud paternalista, maternalista.

Cuando caímos por primera vez al Encuentro de Mujeres, como lo hacen otros sindicatos, lo primero que nos dijeron es: Nos hacían un juicio de valores.

Solo se puede vivir la prostitución como víctima. Entonces cuando aparecemos nosotras como trabajadoras sexuales que decidimos serlo y exigimos derechos, buscan invisibilizar nuestras voces.

Todas tienen que ser escuchadas. El Estado argentino entiende que todo es trata, desligitimando nuestros testimonios, creyendo que es producto de un discurso que nos dijo nuestro patrón que tenemos que decir para cuidar su negocio. Nos redujeron como mujeres no pensantes, que somos inducidas por terceros a decir lo que tenemos que decir. Hoy por hoy no hay una diferencia entre trata, explotación laboral y trabajo sexual autónomo. Nadie pregunta si la trabajadora quiere estar ahí o no.

Se nos pone a todas en la misma bolsa, y así no se puede ayudar a quienes no quieren hacerlo. Nosotras pedimos que caso por caso se vea resuelto. Que se le puedan dar oportunidades laborales reales a esas mujeres. Pero las complejidades que hay en esta actividad quedan simplificadas en abolir o penalizar al cliente. Reconocemos que hay cierta desigualdad, no en la prostitución sino en el sistema en el que vivimos. Pero se sigue adjudicando todos los problemas sociales, culturales o económicos a la prostitución.

Podríamos decir lo mismo de la empleada doméstica, una mujer pobre que limpia la casa de alguien rico, muchas veces en malas condiciones.

Ahí se pidieron derechos laborales. Las pocas mujeres que toman servicio de trabajadores sexuales lo hacen con mucha culpa. Eso reproduce los mandatos culturales que indican que cuando la mujer siente placer siempre tiene que sentir humillación.

El sexo es algo que el hombre tiene ganado para su territorio y la mujer simplemente tiene que ceder y dar placer. El hombre parece estar obligado a reforzar su sexualidad: Esa visión moral de la sexualidad hace que mucha gente se reconozca como abolicionista apelando al "asco".

El asco no es un sentimiento legítimo para decir si un trabajo debe ser reconocido como tal o no. Claramente con algunas cosas se generan diferencias.

Creo que hay que traer al feminismo las voces de las verdaderas protagonistas. Hay otras feministas que hablan de prostitución y nunca se comieron un día en cana, no saben lo que es el estigma de ser puta.

Eso de decir 'esta no puede hablar pobrecita, entonces yo hablo por ellas', es una actitud paternalista, maternalista. Cuando caímos por primera vez al Encuentro de Mujeres, como lo hacen otros sindicatos, lo primero que nos dijeron es: Nos hacían un juicio de valores. Nuestro trabajo no es indigno, indignas son las condiciones en las que trabajamos, como muchos otros sectores.

Yo creo que, hoy por hoy, ser abolicionista es estar a favor de que la policía persiga a todas las mujeres que quieren ejercer el trabajo sexual bajo cualquier modalidad.

Es decir, nadie puede abiertamente avalar ese delito aberrante. Tanto Georgina como yo podemos ser consideradas víctimas de trata. De hacho, muchas veces quedan registradas compañeras como víctimas rescatadas cuando en realidad eran trabajadoras autónomas trabajando en un departamento que la policía allanó. La abolición nunca va a suceder.

Las trabajadoras sexuales también queremos que la trata de personas no exista. Ni que se le tenga que entregar parte de las ganancias a un tercero. Es decir, estaban decidiendo sobre nosotras, pero sin nosotras. Durante mucho tiempo estuvimos dando vueltas en ese discurso de que las trabajadoras sexuales tenemos que combatir la trata. Pero es como mucho ya, porque tenemos que luchar por nuestras condiciones laborales y también contra la trata.

Sin clientes no hay plata ríen. El colectivo editor de Pikara Magazine no se hace responsable ni del contenido ni de la forma de los artículos publicados en esta sección, que no son editados.

Puedes mandar el tuyo a participa pikaramagazine. Rogamos claridad, concisión y buena ortografía. Desde siempre la prostitución ha sido un asunto polémico. Recientemente, el debate se ha reavivado desde que Ciudadanos el partido naranja neoliberal, homófobo y xenófobo que se niega a condenar el franquismo y la violencia machista, ese se posicionó a favor de regularizar la prostitución.

Lamentablemente, esto es refutable. También los puteros estarían muy orgullosos de que su derecho a disponer del cuerpo de las mujeres para su propio placer fuera un derecho reconocido, legalizado y, por tanto, normalizado. Desde esta postura, consideramos que la prostitución es una forma de violencia machista. Lo creemos así porque esta actividad supone poner el cuerpo de las mujeres al servicio de la voluntad de los hombres que se creen con derecho a que haya siempre una mujer dispuesta a satisfacer sus necesidades sexuales sin rechistar.

A las abolicionistas, se nos ha vituperado hasta límites extremos: En contra de esto, defiende relaciones sexuales igualitarias, libres, consensuadas, recíprocas y placenteras o sea, todo lo que no cabe en la cabeza de un putero. En este artículo analiza las diferentes posturas del movimiento feminista ante este tema, pero también sus propios debates internos.

Y estar en uno de esos bandos implica, demasiado a menudo, descalificar a las otras, verlas como enemigas del feminismo, aguantar también de su parte insultos y descalificaciones personales, etc. Cualquiera que haya asistido o participado en uno de esos debates sabe perfectamente de qué hablo. No estoy hablando de tener una posición neutral o de estar en el medio.

Ante la cuestión de la prostitución ninguna feminista puede mantenerse neutral. Mi posición sería abolicionista, en tanto que estoy convencida de que la prostitución es incompatible con la igualdad pero la manera de acabar con la prostitución, la manera siquiera de pensarla, la manera de relacionarnos con las mujeres que se dedican a ella, no coincide siempre con lo que se considera una posición abolicionista.

Mi posición admite muchos matices que no pueden explicitarse en este post, pero de los que dejo constancia en el libro. En ese sentido me surgían dos cuestiones.

La primera es que ante una cuestión de una complejidad extraordinaria, las soluciones simples no existen y parece difícil también pensar que pueda existir una cuestión compleja de la que los matices y los tonos grises estén casi formalmente excluidos, como parecen estarlo cuando se discute sobre la prostitución en el seno del feminismo. Estoy situada, pero me niego excluir la complejidad.

Vistas Leer Editar Ver historial. En la segunda mitad del siglo XX, personalidades como Hugh Hefner popularizaron el estilo de vida playboy ligado a la noción del amor libre y el poliamor. Normativa de privacidad Acerca de Wikipedia Limitación de responsabilidad Desarrolladores Declaración de cookies Versión para móviles. Algunas activistas como Dorothy Day apoyaban plenamente la idea del amor libre, la anticoncepción y la emancipación de la mujer. Women, Class, and the State en inglés. Este estado de viudez propició la crianza infantil a cargo de mujeres después de la Segunda Guerra Mundial.

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